19 Jun 2018

Prohibido equivocarse vs. Aprender del error

Muchas veces (¡más de las que quisiéramos!) el error y la equivocación no son abordados adecuadamente ni en el hogar ni en el centro educativo. Se desconocen las causas de los mismos y nos limitamos a tratarlos como “problemas” y no como lo que son: ¡oportunidades de aprendizaje y desarrollo!

A menudo escuchamos a los padres y educadores decir: “Si lo vuelven a hacer mal, deberán repetirlo muchas veces hasta lograrlo”  o “!espero no se equivoquen!”, transmitiendo así un mensaje negativo hacia el error.

Se asume que los hijos o alumnos no están interesados y por eso cometen tantos errores o que no saben cuando si “deberían” saber. Sin embargo, las causas de los errores y equivocaciones pueden ser muchas, incluyendo distracciones o circunstancias que no necesariamente implican que el niño no se sabe o no lo sabe hacer bien. Investiguemos primero. ¡Nos puede pasar a todos!

En otros casos, los errores si se comenten por falta de conocimiento o por no tener una habilidad desarrollada previamente. Repensemos nuestras expectativas y no juzguemos al niño o joven sin antes determinar sus conocimientos y experiencias previas. Muchos errores si tienen una lógica o una explicación, pero hay que permitirle al niño pasar por su proceso e identificar las fallas sin sentirse amenazado o frustrado. Y en este proceso, los orientamos.

Un error es el punto de partida para la mejora. Nadie aprende algo sin pasar por el proceso de ensayo y error y de práctica. Si pensamos en lo que sabemos y hacemos bien, nos damos cuenta que hemos llegado ahí con mucho esfuerzo, fracasando y arreglando, pero nunca alcanzando la perfección pues siempre estamos aprendiendo.

Veamos la diferencia entre enfocar el error como un problema vs enfocar el error como parte del aprendizaje:

ERROR COMO PROBLEMA

ERROR COMO PARTE DEL APRENDIZAJE

“No sabes hacer eso bien”

“No lo haces bien, todavía, pero puedes lograrlo con esfuerzo y dedicación”

“Ni lo intentes, te vas a equivocar”

“¿Cómo podrías lograrlo o hacerlo mejor?”

“Si se equivocan, tendrán malos resultados”

“Si se equivocan, tendrán la oportunidad para que revisen y puedan arreglar o mejorar con ayuda¨.

“Les fue muy mal a todos”

“Vamos a compartir los resultados para determinar los errores y sus causas”

“!Tienes que hacerlo bien!”

“Haz lo mejor que puedas, dando el 100%”

“Debes hacerlo como lo hacen los demás, quienes lo hacen muy bien”

“¿Qué has cambiado para lograr otros resultados por ti mismo?

“Tu no puedes solo”

“¿Cómo puedo ayudarte?

Invito a padres y educadores a soltar un poco el estrés y a dejar de esperar resultados perfectos, a aprovechar cada una de la experiencia para aprender junto a nuestros niños y jóvenes, de quienes podemos aprender mucho. Nos equivocaremos y ellos se equivocarán. Daremos el ejemplo al levantarnos.

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